Lariano

Inmerso en los bosques que cubren el grupo montuoso del Artemisio, debe su fama al excelente pan de harina oscura y a la concurrida Sagra dei fungi porcini (Feria de los boletus edulis).

El pueblo se sitúa bajo el relieve montuoso conocido como Maschio d'Ariano, aproximadamente 6 km al noreste de Velletri. Es un municipio joven pero la historia del territorio en el que surge es antigua. De hecho, el Maschio d'Ariano, conocido antiguamente como Monte Algidus (Monte Álgido) en época imperial alojaba un fuerte de defensa romano y más tarde un castillo fortificado. Además Horacio, en su Carmen Seculare, afirma que en éste monte antiguamente se encontraba un templo dedicado a la diosa Diana.

Debido a la envidiable posición del territorio, a lo largo de los siglos a Lariano se la disputaron numerosas familias nobles. Fueron los condes del Túscolo, los Annibaldi, los Savelli y sobre todo los Colonna quienes firmaron la historia del territorio.

En el cónclave que tuvo lugar en Viterbo en 1269, la Iglesia reivindicó el dominio del territorio; en 1235 el papa Gregorio IX incluyó la Roca de Lariano entre las castellanías de la Iglesia.

En 1268, tras la muerte del papa Clemente IV, Ricciardello Annibaldi se apoderó del castillo; las milicias de Velletri, empujadas por el Colegio de Cardenales, lo atacaron en nombre de la Iglesia, aunque sin éxito.

Fueron de hecho los Colonna quienes se apoderaron del territorio, conservándolo hasta que el antipapa Clemente VII se lo entregó a los Orsini. Tras ásperas batallas, la Roca volvió a manos de los Colonna, aunque en 1412 fueron sorprendidos por Teobaldo Annibaldi, convirtiéndose en el nuevo dueño de Lariano.

En 1417 Oddone Colonna, nombrado Papa con el nombre de Martín V, devolvió el feudo a la familia, pero tras su muerte (1431) el nuevo papa Eugenio IV anuló los privilegios asignados por el Pontífice anterior. Tuvieron lugar duras batallas entre la Iglesia y los Colonna, a los que sólo consiguieron vencer las milicias de Velletri guiadas por Paolo Annibaldi della Molara; el Castillo fue incendiado y destruido, y en 1436, con la rendición final, el papa Eugenio IV donó el territorio a la ciudad de Velletri en señal de reconocimiento por la ayuda recibida.

Desde entonces Lariano perdió su independencia, y fue fracción de la ciudad de Velletri hasta 1967, año en el que pasó a constituirse como municipio, consiguiendo desde entonces un notable progreso demográfico y económico.

Gran parte del territorio de Lariano recae en el Parque Regional de Castelli Romani y los bosques que lo rodean permiten realizar, durante las estaciones propicias, interesantes excursiones