Colonna

Es el más pequeño de los municipios de Castelli Romani (Castillos Romanos) pero atrae a turistas de todo el Lacio por sus ricas y animadas fiestas populares.

ColonnaVisible ya a lo lejos por el inconfundible perfil del "dindarolo" (como es conocido popularmente el depósito de agua en forma de hucha que domina el centro histórico), Colonna se sitúa en la ladera septentrional del Volcán del Lacio, entre la autopista y Via Casilina, señalando el confín entre Castelli Romani y Valle Latina.

El nombre del pueblo deriva probablemente de los restos de una antigua columna romana y por lo tanto no –como muchos creen- de la familia Colonna: de hecho el nombre Columna se cita ya en un documento del 1047, antes del nacimiento del antiguo linaje; sería precisamente el nombre de la noble familia el que derivaría del municipio, cuando en 1101 Pietro de los Condes de Túsculo recibe en herencia el territorio de Colonna, adquiriendo el nombre de Petrus de ColumnaLos orígenes del pueblo son antiguos, como indican los restos que se remontan a la edad del bronce, aunque el primer núcleo urbano se documenta durante el periodo romano, en Labici Quintanense, fundada tras la conquista de la ciudad latina Labicum, derrotada en el 414 a.C. por los romanos guiados por Quinto Servilio Prisco.

A partir del siglo IV Labici Quintanense de convierte en sede episcopal, e inicia un intenso periodo de riqueza y esplendor, interrumpido hacia el 1111 por las invasiones bárbaras, las epidemias y el hambre. El actual núcleo urbano nace en este periodo, cuando la población para huir de las infecciones, el hambre y las agresiones, se refugia en las colinas donde hoy se encuentra el centro histórico.

La noble familia Colonna vivió en la localidad desde el 1101 y construyó aquí su propio castillo. Pero los Colonna eran gibelinos y sus diferencias con la Iglesia fueron tales que llevaron al papa Bonifacio VIII a ordenar, en 1298, la destrucción de todo el territorio y la incautación de muchos de los bienes de los Colonna.

Una década después el papa Clemente V restituyó a los Colonna su feudo (Castrum Columnae), que la familia mantuvo hasta 1662, cuando lo vendió al cardenal Ludovico Ludovisi. Éste lo cedió en 1710 a Giovanbattista Rospigliosi, príncipe Pallavicini.

En 1849 los príncipes Pallavicini renuncian a los derechos señoriales y Colonna pasa a ser un municipio.

Durante la Segunda Guerra Mundial Colonna fue sede de un comando militar alemán por lo que fue bombardeada en repetidas ocasiones.

Junto a la agricultura y la artesanía, el turismo constituye hoy el recurso económico principal del pueblo